

afiche de apertura
en un muro naranja, en lo alto de una escalera, leído con megáfono durante la visita



Favela, en Río; comuna 8, en Medellín. Este proyecto partió de una pregunta simple: ¿qué pasa cuando dos periferias, cada una en un lado del continente, empiezan a hablarse?
texto colectivo de los jóvenes de Llanaditas
En la ladera de la zona centrooriental de Medellín, y abrigado por el cerro Pan de Azúcar, se encuentra Llanaditas, un barrio que ha aprendido a escribir su historia entre caminos empinados y estrechos, sueños grandes y corazones solidarios. Este territorio se ha convertido en un símbolo de resistencia, esperanza y amor, a pesar de la dificultad de su historia. Llanaditas no se detiene por sus calles, sino por su gente, por la sonrisa de sus niños jugando en las canchas, por su gente emprendedora, sus trabajos y el arte de los jóvenes, donde cada estación cuenta una historia. Nuestro barrio se caracteriza por sus lomas empinadas, donde día a día entran y salen diversos transportes públicos, sean taxis, buses o motos, que nos llevan a la vida rutinaria: trabajo, estudio o diligencias personales. Nuestro barrio posee calles angostas y muchos callejones. Vivimos rodeados de perros y gatos que nos acompañan día a día en las calles. Contamos con un medio de transporte muy práctico como lo es el metrocable y tenemos unas vistas muy lindas que nos caracterizan. Cada mural es una historia de vida.
Llanaditas se agarra de la ladera oriental del valle, bajo el cerro Pan de Azúcar, entre callejones angostos, escaleras y canchas. El metrocable pasa por encima de los techos. Es también el barrio en cuya parte alta está Golondrinas.

Mientras recorremos las calles podemos sentir el delicioso olor a panadería. Se hacen partidos callejeros donde nos estresamos por ver quién gana, pero cada risa nos contagia de felicidad. La energía de cada persona y su maravillosa forma de ser hacen de la comuna 8 un lugar mejor, donde las personas se aman y les gusta hacer parches. Lo mejor que podemos ofrecer es la alegría de nuestra gente y lo que ofrecemos culturalmente. Ven y conoce mi barrio.
Entre casas y montañas, callejones y escaleras, encontramos historias similares a las nuestras. Brasil no se define únicamente por sus paisajes, sino también por su gente amable y trabajadora, sus carnavales y su música. A pesar de los desafíos sociales y económicos que enfrentan, su alegría y riqueza cultural es lo que más impacta. Estos dos países poseen una gran riqueza natural y una enorme biodiversidad. A pesar de las diferencias que tienen, son más sus similitudes.

Durante varios meses, los jóvenes de Llanaditas recibieron fotografías de Rocinha, de Fotogracria, y de la Maré, de Arteviana, con los textos de sus autoras. Las miraron con calma, las comentaron por escrito y después salieron a su barrio a responderles con sus propias imágenes. No se trataba de aprender una técnica, sino de construir una mirada.
Cada afiche pone dos imágenes frente a frente: una fotografía de Río y una respuesta de Llanaditas, o al revés. Debajo de algunas, el comentario escrito por una o un joven de Llanaditas. Dieciocho diálogos, en tres salas.
plano de la exposición
A los dos lados del continente, los mismos juegos: la piscina de plástico, los videojuegos, la calle como cancha.

Los dos hermanos Breno y Brian, jugando The King of Fighters en una barbería en los callejones del Valão. Esta fotografía fue exhibida junto con otras de la autora en el show de la cantante pop brasileña Ludmilla, en Rock in Rio, y fue de lo más comentado en el mundo ese día.
Veo dos niños que, como dice la descripción, se llaman Breno y Brian. Están jugando a The King of Fighters en una barbería. Uno de los hermanos tiene el cabello mono y no tiene camisa, y está parado mientras su hermano está sentado. Yo no he visto barberías con juegos, pero sí lugares donde las personas se juntan a parchar con juegos. Elegí la foto porque me llama la atención cómo los niños pueden llevar horas jugando: están felices jugando y compartiendo entre ellos.

En esta imagen podemos apreciar el vínculo de dos hombres que comparten unas maquinitas, que son parte de nuestros juegos en tiendas y que se ven desde nuestra infancia. Podemos ver la similitud en las dos imágenes, donde dos personas en un espacio público están compartiendo con un juego.

Veo a unos chicos jugando billar con felicidad y compartiendo. Están pasando el tiempo y jugando, distrayéndose.

En esta fotografía observo a unas chicas posando. Me muestra algo muy alegre. Escogí esta fotografía porque se relaciona mucho con las niñas de mi barrio y me trae muy lindos recuerdos de cuando era niña y compartía mucho con otras niñas de mi barrio. También me conecta mucho con nuestras raíces.

Niños disfrutando una piscina en un día de sol, en la favela de la Maré. Entre los callejones de Nova Holanda, los crías se refrescan del calor de Río.
Escogí la foto porque muestra que sí se puede disfrutar la niñez sin tantos lujos ni tanta tecnología. Refleja la humildad y la gente buena: niños, mamás y familias compartiendo con poco, una piscina, un tendedero y un espacio sencillo para jugar. Refleja el derecho a disfrutar de la recreación de manera libre. Me hace recordar mi infancia, los parches en familia, el tiempo del recreo y lo felices que éramos.

En esta fotografía se puede observar a tres niños posando frente a una reja. Se ven tranquilos y unidos, compartiendo un momento en el barrio. La imagen muestra la amistad, la alegría y la forma en que los niños disfrutan juntos en espacios sencillos. Me recuerda a los amigos de la infancia y los momentos que se viven en la comunidad.

Niñas y niños jugando en una terraza en Dionéia, durante el invierno. En tupí, «kurumin» o «kurumí» significa «niño». La autora cree que el futuro comienza con el respeto y la enseñanza de los mayores hacia las niñas y los niños.
Un grupo de niños aparece riéndose en una plancha, disfrutando de un día de sol y de su amistad. Todos se ven contentos porque están juntos y comparten su infancia y, al igual que los niños de mi comunidad, logran vivir con alegría a pesar de los problemas.

Escogí esta foto porque para mí representa la resistencia y la búsqueda que tienen los habitantes de nuestra comuna, a pesar de las adversidades, para seguir luchando por un mejor futuro para su gente. Se puede apreciar la similitud de este espacio con los de Brasil por sus colores, donde la gente pasa tiempo en la calle.

Niños elevando cometa en la cancha. El escenario trae la sensación de que la infancia puede vivirse en cualquier lugar.
Esta imagen me hace pensar en una comunidad unida. Nuestro barrio tiene más de cuatro canchas en las que podemos estar como barrio. Me recuerda los momentos que tenemos como niños en el cerro, donde compartimos como hermanos y con nuestros primos. Elegí esta foto porque me recordó que, al no tener un lugar seguro para crecer, como hermana mayor me tocó cuidar a mis hermanos mientras mi madre buscaba el sustento de un hogar sin padre.

Observo a niños disfrutando en la cancha del barrio. Pienso que la foto refleja la niñez y cómo se puede disfrutar estando en una cancha. Elegí la foto porque me gustó el parecido con los niños y jóvenes de Brasil: se puede compartir tiempo con amigos en una cancha.

Muchachos jugando fútbol en una cancha abandonada por el tiempo.
Veo unos niños jugando fútbol en un lugar abandonado, motivados y felices. A veces no todos tenemos los mismos recursos y aun así hay niños que no se rinden, como cuando veo a los niños de mi barrio jugar en una plancha o un patio, con la misma ilusión que si estuvieran en una cancha normal.

En esta foto vemos el trabajo diario que realizan las personas para conseguir y vender la carne en su barrio, esforzándose por tener una estabilidad económica. Así como en Brasil, aquí también vemos a personas de su mismo sector salir a trabajar, apoyarse y ejercer su labor con compromiso.
Rostros que le sostienen la mirada al lente, de una favela a otra.

Esta foto trae una mirada silenciosa e incluso marcada, como un cuestionamiento. Él mira hacia adentro de lo que ve, mira hacia lo profundo. Creo que su mirada termina haciéndonos pensar, y por eso lo escogí.
Veo a un muchacho que tiene la mirada apagada y no tiene miedo. Se ve serio en su rostro. Me hace pensar que tiene una expresión de seriedad, se ve una persona territorial. En mi entorno acostumbro a ver personas con la mirada muy apagada, así como el chico de la foto. La elegí porque me llamó mucho la atención su mirada, apagada y profunda.

Dora, mi mamá, una mujer increíble y hermosa. Hace de todo para hacerme feliz. Clara es cansona, pero la amo.
Veo a una señora y unas jóvenes asomadas por la ventana. Se ve que están muy felices y también se alcanza a ver que es una favela, y se ve muy acogedora. Esta foto se relaciona mucho con mi entorno, ya que también soy muy feliz acá: me llevo bien con mi comunidad. La escogí porque me gusta mucho que ellas se vean tan unidas.

Para mí, muestra la manera en la que cada persona expresa lo que le gusta hacer. Como el niño de los grafitis, cada persona se apasiona por sus gustos.

Peterson, conocido como Maquininha, es un barbero y artista muy conocido en Rocinha, pero también a nivel nacional e internacional. Fotogracria documenta su trayectoria desde 2020.
Veo a dos hombres, uno motilando al otro. El que motila tiene tatuajes, se ve que tiene su propia barbería, se ve alegre y carismático. Pienso que tiene mucho talento y que entrega su amor a la barbería. La escogí porque me llamó la atención el talento que tienen los barberos.

Bruno sonriendo en Largo da Roupa Suja antes de ir a la playa, que queda a pocos minutos de Rocinha. Bruno fue uno de los primeros fotógrafos con los que la autora tuvo contacto y una gran referencia en su arte.
Se puede apreciar a un chico que por medio de sus ojos y su sonrisa transmite alegría, pero, viendo un poco más allá, sus ojos se notan hinchados de cansancio. Por su cabello y su bigote, está metido en la moda de su ciudad. Esta imagen se relaciona con la moda que también se ve en nuestra ciudad: las personas adoptan una identidad por medio del cabello.

En esta imagen podemos ver a la Virgen del Carmen, de la cual muchas personas en nuestro hábitat son devotas. En el fondo podemos ver una concha.

Essa foto traz um olhar silencioso e até mesmo marcante, como um questionamento. Ele olha pra dentro do que vê, ele olha pro profundo. Acho que o olhar dele acaba fazendo a gente pensar, e foi por isso que o escolhi.
Puedo observar a un hombre en un basurero, reciclando para darle un mejor uso a la basura: cartón, madera y cosas a las que se les puede dar un segundo uso. La foto refleja lo que les toca vivir a las personas de bajos recursos, que luchan todos los días por salir adelante con un trabajo honrado. En mi comuna también se ven personas reciclando. Es algo muy común en muchas partes del mundo.

Esta foto muestra a una persona dentro de una tienda, en un momento sencillo de la vida diaria. Su mirada parece silenciosa, pero al mismo tiempo llena de pensamientos. La imagen nos hace pensar en las personas que siempre están presentes en el barrio: trabajando, esperando, observando y formando parte de la vida del lugar.

Essa foto traz um olhar silencioso e até mesmo marcante, como um questionamento. Ele olha pra dentro do que vê, ele olha pro profundo. Acho que o olhar dele acaba fazendo a gente pensar, e foi por isso que o escolhi.

Allan es un pelao de Rocinha muy inteligente y perseverante; su sueño es ser un gran skater. Ese día estaba intentando bajar una loma empinada en la Rua 4 y, después de muchos intentos, lo logró.
Se ve parecido en ciertas cosas: los materiales, la vista y la presencia de los niños, aunque acá la mayoría de la infancia es con celular y ya casi no se ven niños jugando sin él. En esta foto veo algo que me recuerda mucho a mi infancia: el arte y la cultura de los niños, cómo jugaban antes y cómo cambió la infancia a medida que fui creciendo.
La tienda de la esquina, la panadería, la plaza, la loma: la vida que pasa afuera, en Río como en Medellín.

En esta foto se puede ver un barrio de la comuna 8 lleno de escaleras. Como se puede observar, sus calles estrechas, sus esquinas de subidas y bajadas y las casas apiladas en todo el sector.

Cuando se sienten orgullosos de su equipo y todo lo adornan con los colores de la bandera, es una forma de sentirse plenos y de apoyarlos. Se asemeja a Brasil, por el fútbol.

Una mujer participa en una partida de dominó en un comercio local.
Veo a dos personas de la tercera edad en una tienda jugando dominó, pasando el rato. Me hace pensar que todavía pueden disfrutar y estar parchando en vez de estar en la tecnología.

Esta es una fotografía donde se puede ver a un adulto mayor en una casa. Refleja el cansancio del tiempo y de los años: los ojos reflejan los cansancios vividos, las arrugas, todo lo que vivió y sigue viviendo. Se relaciona con las de Brasil porque acá en Llanaditas se pueden apreciar personas así, con experiencia, que en los momentos compartidos transmiten paz, recuerdos y más historias.

Niñas sonriendo, sentadas en una plaza, posan para la foto, cada una haciendo una pose. Esta foto muestra una infancia pura de amistad entre cuatro niñas.

Podemos observar una parte del barrio, muchos negocios coloridos y personas disfrutando del lugar. En cada esquina se puede disfrutar de cosas pequeñas con personas importantes en tu entorno.

En una tienda de Rubens Vaz, unos hombres se encuentran para beber, comer y parchar. Esta foto representa mucho la esencia favelada: el encuentro entre las vivencias de este territorio.

Veo una panadería con productos, tres personas y motos bonitas. Cuando paso por ahí veo viejitos tomando tintos, y digo viejitos porque los niños de ahora no van a comprar nada a la panadería. Pienso que en verdad me encanta el pan y los relatos.

Tiene varias similitudes con la otra imagen, porque se observa la afición por las motos. Se puede ver que los barrios son diferentes, pero tienen rutinas similares, aunque culturas diferentes.

Tres niños juegan fingiendo que están manejando una moto en Nova Holanda. Aunque están quietos, hay movimiento: no solo el físico, sino también el del mundo imaginario, con el sueño de algún día tener la suya.

Apreciamos a una mujer cuyo trabajo es barrer las calles del barrio: tiene que recorrer todas sus calles para dejarlas limpias. Me parece curioso que en las fotografías de Brasil no se vea a ninguna persona barriendo. Escogí esta imagen porque se ve la lucha del trabajo duro.

Un señor negro de la favela reza por días mejores. Es importante mostrar también la fragilidad: rezar, esperar y sostener la fe en medio del día a día.

Breno, hijo de Vanessa Fernandes, es un pelao de la Rua 4 muy inteligente, alegre y conocido. Durante una pintada en Cidade Nova, en el feriado de Navidad de 2020, Breno juega feliz con una lata de pintura en spray en la mano, cruzando la calle sin darse cuenta de que detrás de él pasa una patrulla de la UPP.

Esta foto representa la resistencia, el apego y las ganas de salir adelante en un barrio humilde. Se relaciona con todos los trabajos que se hacen en Brasil y acá en Colombia. La escogí porque me gusta lo que reflejan las dos personas trabajando para salir adelante.
Mirar una imagen del otro lado del continente es también mirarse a uno mismo. Los comentarios hablan de Río y muy pronto de la propia infancia, de la calle, de la mamá.
Nikol, Katerin, Michelle, Mildrey, Johelly, Suasana
Diez afiches en pliego A0 se pegaron en las calles de Llanaditas: en las paredes rojas, verdes, turquesa, frente a las tiendas, a lo largo de las subidas. Un recorrido con megáfono llevó a los vecinos de afiche en afiche.


en un muro naranja, en lo alto de una escalera, leído con megáfono durante la visita





en la fachada roja de una casa, junto a una puerta





en una casa rosada y lila, debajo del letrero «se vende casa»




en un muro blanco, detrás de una reja, entre las plantas




en un muro de concreto, al borde de la loma




en la entrada de una tienda verde, entre las sillas amarillas y los avisos de bebidas




en un muro claro


pegado dos veces: en el marco naranja de una entrada y luego en un muro azul pálido







pegado dos veces: en un muro verde entre dos puertas y luego en un muro turquesa









El día del recorrido por Llanaditas: la panadería de la esquina, la calle bajo las banderitas, la visita.
Treinta y siete fotogramas tomados en 35 mm durante el pegado y la visita, en el orden del rollo.





































con Movimiento Urbano, en diálogo con Fotogracria (Rocinha) y Arteviana (Maré)


Fotografías y videos: las niñas, los niños y los jóvenes de los cuatro barrios y el equipo de mOst.